El nacimiento de Bollullos, según los numerosos vestigios arqueológicos hallados por sus contornos, se pierde en el origen de la Historia. La Edad del Bronce ha dejado restos de gran valor, tanto histórico como artístico, como útiles de piedra. La época romana legó a la localidad su primera referencia escrita: el nombre, Bubulca, es la clara evidencia de una ocupación que se refleja en unas columnas halladas en los alrededores de esta localidad y que fueron usadas después en la edificación de iglesias y ermitas. Hallazgos arqueológicos encontrados en los alrededores del actual núcleo de población y, más recientemente, los hallados en la zona llamada "el Perú" ratifican y confirman la importancia del poblamiento en épocas romana y árabe. Entre los principales vestigios arqueológicos de los que se tiene constancia, están los siguientes:
Ídolo cilíndrico antropomórfico.
Encontrado por: Antonio Camacho Díaz.
Fecha del hallazgo: Sobre los años 60.
Lugar del hallazgo: Término municipal de Bollullos Par del Condado (Pago de la Reyerta Vieja).
Época a la que pertenece: Edad de Bronce.
Lugar en el que se encuentra en la actualidad: Se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.
Estado de conservación: Bueno.
Hacha de piedra del Paleolítico Inferior.
Encontrada por: Antonio Camacho Díaz.
Fecha del hallazgo: Sobre los años 60.
Lugar del hallazgo: Término municipal de Bollullos Par del Condado, concretamente junto al llamado pozo de Las Pendencias.
Época a la que pertenece: Paleolítico Inferior.
Lugar en el que se encuentra en la actualidad: Su propietario la sigue conservando.
Estado de conservación: Bueno.
Yacimiento Arqueológico de "El Perú"
Corresponde a una alquería islámica, junto a materiales romanos, probablemente reutilizados. Con una extensión aproximada de unas 12 Has., según los restos superficiales, aparecen restos de viviendas y otros: cerámicas empleadas como vajillas domésticas (vasos, platos, ollas...) o como contenedores (cántaros, tinajas...), objetos metálicos (monedas, anillos, brazaletes...), etc. Además, aparecieron restos de enterramientos correspondientes a distintas épocas: tardorromana (s. IV-VI d.C.) y medieval (s. XII d.C.).
Yacimiento Arqueológico de "La Loma".
Las labores arqueológicas en sí se centraron en dos tumbas por a la urgencia de los trabajos y al inminente peligro de desaparición, debido a las roturaciones agrícolas y, lamentablemente, al expolio intencionado de buscadores clandestinos con detectores de metal. Tras trazar dos pequeñas cuadrículas en superficie, dejando entre ellas un testigo de 20 cm, se procedió a rebajar el terreno hasta llegar a la cubierta de ambas sepulturas. Después de limpiar, fotografiar y dibujar las tapas, ambas se apartaron, apareciendo estructuras rectangulares llenas de tierra, compuestas de ladrillos y piedras. En la excavación y cribado de la Tumba 1, apareció un pequeño ungüentario de cristal y en la Tumba 2, otro ungüentario de cristal, con asa, totalmente fracturado, y una jarrita piriforme de cerámica.
En los parajes conocidos como Reyerta Vieja, Colina de Santiago y Villares de Marchenilla (antiguos poblados del término de Bollullos en la Edad Media) se han localizado ruinas romanas, en las que se han encontrado monedas, cerámicas e inscripciones, etc. Similares vestigios, pero de la dominación musulmana, se han hallado en los campos que rodean al pueblo.
Procedentes de villares romanos-visigodos, nació la antigua “Bubulca”, luego “Bolules” o “Bolulos” durante la denominación árabe y “Bullales” según se citan en 1253, en los documentos del Rey Alfonso X El Sabio en la conquista de Tejada y su campo.
Los primeros testimonios y referencias documentales sobre esta localidad sitúan la compra de Bollullos por parte de Alonso Pérez de Guzmán, Guzmán El Bueno, y su mujer, María Alonso Coronel, hacia 1301. Siguiendo bajo el señorío de los Guzmanes, Bollullos pasó al Condado de Niebla cuando don Juan Alonso Pérez de Guzmán, nieto de Guzmán El Bueno y Duque de Medina Sidonia, se casó con la sobrina del Rey, doña Juana, el 29 de Octubre de 1369, perpetuándose así título y territorio en la casa ducal de Medina Sidonia. Aparece entonces el “Señorío de Bollullos” “par” del Condado de Niebla. Bollullos se convierte en una villa de señorío, sujeta a los Condes de Niebla, que nombran determinados oficios municipales, recaudan impuestos y son los mayores hacendados o propietarios de la localidad (Dehesas de Montañina y Remuñana). La repoblación que se inicia en Andalucía tras la Reconquista hace que en el siglo XIV comience a cultivarse la viña en el Condado de Niebla, origen de la actual comarca.
Durante todo el siglo XIV, los pueblos de la comarca aumentan su importancia tanto social como económica. Tal es el grado de calidad y volumen de la producción de vinos que la ciudad de Sevilla –que se extendía hasta el municipio de Manzanilla– se ve obligada a aprobar nuevas ordenanzas proteccionistas del vino para salvaguardar su mercado. Sin embargo, dado el prestigio e impulso de los caldos de Villalba, Bollullos, Almonte y La Palma, éstos siguieron comercializándose en el mercado sevillano.
En 1400, los Duques de Medina Sidonia colaboraron con las rentas de la Dehesa de Montañina a la fundación y construcción del Convento de San Juan de Morañina, al mismo tiempo que ayudaban al culto en la Ermita de Santa María de Las Mercedes, cuyos primeros datos aparecen ya en 1453.
En el siglo XV continúa la época de esplendor de la actividad vinatera. Las zonas de cultivo crecen, se cuidan y mejoran las técnicas de crianza y el fino manzanilla desplaza al exportado en rama. Desde los puertos de Palos y Moguer salían los vinos más solicitados, de "romania" y los finos de Manzanilla, hacia Inglaterra y Países Bajos. Sin duda, de estos puertos zarparon estos vinos, y posteriormente, sus cepas, hacia el Nuevo Mundo pues muchos de los descubridores que acompañaron a Colón eran de estos pueblos. Cabe destacar la participación del pueblo bollullero en la gesta del descubrimiento de América, navegando el vecino de Bollullos Pedro Larios rumbo a Las Indias junto a Cristóbal Colón. Este vecino trajo de América un extraño árbol llamado “zápote”, que se situó junto al Convento en ruinas de San Juan de Morañina, árbol hoy desaparecido. Otro vecino de Bollullos, Ocasio Alonso, acompañó a Magallanes en 1519 en la primera vuelta al mundo en barco, regresando en 1522 junto a Juan Sebastián Elcano en la nao Victoria.
La evolución de la población continuó en los años venideros, a veces frenada bruscamente por distintos brotes epidémicos. Los primeros datos del número de habitantes de la ciudad se remontan al s. XVII (1645), donde se habla de la existencia de 3.000 almas que vivían fundamentalmente del pan, aceite y vino.
En el s. XVIII la villa va adquiriendo su mayor esplendor, debido en parte a la familia de los Dávila Morón, familia que construyó la Casa Consistorial, el Monumento de San Antonio, tres fuentes públicas,y reconstruyeron y finalizaron la Iglesia de Santiago Apóstol, parcialmente destruida tras el terremoto de Lisboa de 1755. No es hasta finales del s. XIX cuando el municipio experimenta un auge espectacular, debido sobre todo a la producción y comercialización del vino. Desde entonces, el vino sera el eje de la vida en Bollullos y la causa de su crecimiento poblacional.
Ya en el s. XX, don Francisco Pérez y Vacas, que en 1910 fundara el Sindicato Agrícola Católico, negocia la compra de las Dehesas de Remuñana (1920) y Montañina (1929), que fueron desmontadas y parceladas, siendo repartidas entre los jornaleros sin tierras, que se convierten a su vez en pequeños propietarios. Esto da lugar a la estructura económica y social característica de esta ciudad que perdura hasta nuestros días.
El 25 de Noviembre de 1955 quedó constituida la Cooperativa Vinícola del Condado, fundada por unos quince pequeños y medianos productores de uva. Hoy en día, es la mayor empresa vinícola del Andalucía y la segunda de España, con más de mil socios y capacidad de cuarenta millones de litros de vino. En Bollullos se encuentra las sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Condado de Huelva. Nace en 1962 con el nombre Denominación de Origen Huelva y se modifica en 1979, tomando la actual nomenclatura. Los vinos blancos jóvenes y vinagres de elevada calidad son los productos amparados por la denominación, caldos de alto prestigio cuyo reconocimiento rebasa los límites de nuestro país.

